Qué difícil es ser un dios


Adios al lenguaje


Finding Vivian Maier


Michael H. Profesión: Director

Haneke en sus entrevistas siempre parece un tipo lúcido, sano, educado y con sentido del humor,  todo lo contrario de lo que se supondría al ver sus películas. Tengo la teoría de que algunos artistas inteligentes, sabios y centrados, como también es el caso de David Lynch ,y quizás también Carles Vermut,  dan canal a sus sombras por medio del arte para luego disfrutar de luz y conciencia en su vida normal.

Michel Haneke es uno de los cineastas que mas admiro, y en especial “La pianista” me parezca una de las obras cinematográficas mas importantes de las últimas décadas.

Cada película suya hurga de manera diferente en cada espectador, según sus llagas.

 “Lo que mas me gusta de Michael es que nunca renuncia a nada. Está en una radicalidad permanente.”   (dice Isabel Huppert)

“Es una profesión para visionarios”  dice la actriz de “Amor” sobre el oficio de cineasta.

Lo mas interesante del documento que es esta película son las propias declaraciones del Haneke, dejo aquí transcritas algunas que me han gustado especialmente:

“No quiero contestar a preguntas que me obliguen a autointerpretarme.”

“Todos somos artesanos y hacemos lo que podemos. Y si el resultado es arte, es maravilloso, pero deben decidirlo otros.”

“Si exceptuamos la sexualidad, la comunicación más eficaz es la música. Respiramos juntos”

“Hablar mucho no significa comunicar.”

“Cuánto mas extrema es la historia que quiero contar, yo o cualquiera, más debe implicarse emocionalmente el realizador.”

“El proceso de escritura de los diálogos de una escena no es nada intelectual. La construcción es intelectual, la estructura, pero no la escritura de las escenas. Para poder escribirlas hay que vivirlas. No puede existir de otro modo. Por eso es un trabajo totalmente emocional. A menudo después de escribir una escena acabo temblando por compasión hacia el personaje, o por la sorpresa que me produce ver lo que pasa. Es normal. El proceso creativo siempre parte de la emoción.”

“En el cine el espectador es la víctima del realizador.”

“Mis historias no nacen de la imaginación, sino de una cuidadosa observación de la realidad, y de mi intento para que estas observaciones puedan organizarse en un conjunto único y real.”

“Para mi la auténtica belleza es la exactitud. Las imágenes deben ser exactas, no bellas.”

“Me parece que la reducción es la herramienta más importante de la obra artística. Eliminar todo lo superfluo, darse cuenta de lo que sobra, y deshacerse de todo eso, borrarlo.”

“Rehúso aceptar la necesidad de que debe suavizarse las dificultades de este mundo para consolar a la gente. Creo que el auténtico consuelo solo existe cuando se alcanza a tocar los miedos mas profundos.”



Un cuento francés


En algunas culturas uno se adentra en el bosque cuando quiere saber.
Cuando se rinde a su propia confusión y decide atravesarla entre humedad y sombras.
Los sueños son los escenarios que nuestra conciencia invoca para jugar con los impulsos, deseos, temores y dudas del día intentando desenredar los picos y aristas sin los problemas de colisión de la carne.
Uno ve conciencias encerradas en cada persona, agitándose en búsqueda de un equilibrio entre el entorno y el autoconcepto.
Darse lo que uno necesita sin resbalar en la culpa.
Sentir que estar vivo es expresar ese sentir con todas las limitaciones y trabas diarias, sin impostura, y a la vez sin sentir como un avispero la mirada y el juicio del otro, que tampoco se da lo que quiere. Y todo aquello que necesita y que lo que no se da se transforma en frustración que dirige en dardos contra los maestros que disfrutando te enseñan el camino a seguir. Pero uno se enfada con esas imágenes porque ponen de manifiesto la huida de la propia necesidad y en consecuencia sacan las uñas en lugar de para rascar la propia coraza con intención de arañar al otro.
La gente no descansa y no deja de huir de si, y tiene miedo de soltar el control en favor de la vida y abrirse a cada momento con la inocencia de un infante y aceptar que el misterio es lo real y la lógica humana autoengaño tranquilizante que en absoluto tranquiliza por que la paz no puede nacer de ningún invento sino de la verdad profunda.
La piel es el limite. Los problemas con los limites se expresan en la epidermis porque exteriorizar el conflicto manifiesta la evidencia de algo no resuelto por dentro.

A veces en un encuentro dos piezas energéticas encajan y todo resulta tan fácil que cualquier palabra es torpeza y miedo por sostener el silencio que potencia aún mas la intensidad de los seres conectados.  Un baile puede ser un viaje en el que dos conciencias juegan como si fueran una con dos polos.
A las doce de la noche las calabazas se oxidan y los zapatos se pierden.

Un miedo es una sentencia de muerte que se quiere ejecutar para acabar con el trago. Por eso la psicomagia es útil, porque tranquiliza al animal temeroso que nos habita.

La madastra, el lobo, la manzana, el espejito mágico y caperucita confusa de nuevo en el medio del bosque.

Encontramos los arquetipos perfectos en nuestro discurrir vital para inventar nuestros propios cuentos.
De aventuras y de arañas, de espacios infinitos y confines encerrados, de la expansión y de la minuciosidad que exige la rúbrica antes del fin del ciclo.

Navegamos entre vaivenes de emociones confusas y reaccionamos ante todo con coraza torpe que hace que el cuerpo, que es nuestro detector de mentiras, quede anestesiado y por lo tanto sin el poder de darnos las soluciones.

Tenemos miedo de sentir lo que sentimos y en esfuerzo imposible por intentar evitarlo entramos en un sentir mucho mas extraño y confuso que no es reflejo de nada real sino de pura confusión en huida de la escucha sincera de aquel que tiene respuestas.

Todo habita dentro. Y toda incertidumbre es recoveco que indica un codo oscuro interno que aún no hemos investigado.
Los cuentos son túneles que retan a experiencias que extraigan un poco de luz que alumbre nuestra conciencia para efectuar los cambios que nos lleven a encontrar en la sombra el propio reflejo oculto de lo no manifestado, y en la propia luz el flujo de sentirse hijos de la divinidad.

Cada ser tiene una visión del mundo, pero el camino no es fortificar la mirada sino expandirla. Si no la conciencia se cristaliza en lugar de evolucionar y nos convertimos en un gusano a medias dentro de un capullo que se niega a seguir la propia transformación.

Y además uno se abre y se cierra energéticamente con el contacto con el otro. Por eso es tan importante elegir a los enemigos y encontrar a los compañeros de aventuras, por que unos nos moldean y otros nos expanden.
Un ciclo tras otro va formando una vida. 
Los miedos generan roles que sientan como armaduras

Ante el miedo entramos en disfrazes que nos llevan a actuar para nosotros en base a cualquier supuesto falso pero conservador.

Agotan las malas palabras que nacen del rencor de aquello no dicho a tiempo o de aquello repetido muchas veces pero nunca aceptado.

Las cosas van saliendo, pero de manera orgánica, como crece un árbol en un risco, no con escuadra, mente y cartabón.
Como niños pequeños nos resistimos a lo real y nos cosemos vendas y lo complicamos todo por no respetar los ciclos y pararnos a respirar si este aire es para nosotros o nos cansamos de algún tufo y toca pasar de fase.
La vida nos proporciona el material necesario para la evolución, pero no se pliega a los caprichos del personaje que fabricamos para evitar sentir lo real a través del cuerpo y desde el corazón. 
Todo camino sin corazón tiene los días contados y aceptar esto es centrarse en la propia conducción y estar atento a toda tormenta.

Los cuentos traen enseñanzas por que cualquier experiencia sentida encierra un potencial transformador.
Juzgar es buscar en la separación un antídoto contra la incertidumbre, una fingida superioridad de defender una postura.
Juzgar agota porque no vinimos al mundo a eso.
“Para todos los gustos” fue una peli que me gustó mucho cuando la vi.
Esta mujer escribe sobre personas perdidas que se van buscando, Y filma bien lo que escribe, de un modo suave y sencillo que va entrando a cucharadas que sumadas dan su efecto. 

En las cartas del tarot la muerte es transformante. Deberíamos morir mas a menudo mientras estamos vivos, asi se retrasa la muerte, si es que puede retrasarse.

Estamos escritos en el cielo, somos la máscara de un mapa de planetas jugando y la esencia de luz enchufada desde nuestro corazón.

Las mujeres lánguidas ya están en su propio cuento, que inventan entre espinas y destellos. Huyendo de la paz y la alegría que no son capaces de sostener.

Somos unas piezas extrañas que buscan fricciones y desplazamientos, empujes y encierros impotentes que hagan reflexionar. 
Estamos vivos al sentir y al respirar, el resto es piloto automático que lleva a lo conocido, que es todo aquello que por miedo y comodidad inventamos como cierto y crea una barrera contra el mundo al tiempo de un muro que aleja la realidad.

La realidad no tiene etiquetas y se contacta a cada instante a través de la respiración y la sensación que proviene de nuestro cuerpo.
Tenemos la conexión (el aire) y la percepción (el cuerpo) de relación con entornos.  

La sinceridad es entrañable, y la rendición tan hermosa…

El amor esta perdido en el bosque. Pero el bosque lo tenemos dentro.

Estos cuentos tan sencillos nos ayudan, nos recuerdan que nuestro caleidoscopio es nuestro mapa de ruta. Esquivar piezas y encontrar la correcta como un ajuste mas a cada momento tiene una gran importancia a la hora de encontrar la paz, que es lo que alimenta y sostiene nuestra llama, mas allá de los destellos.






A teacher


El amor la retrotrae a la adolescencia.
Pero una alerta la devuelve a otro lugar donde miedo y duda regentan el nuevo estado.
Rodada de un modo espléndido llegamos al interior de la mirada de esta mujer soñadora e inocente, confusa y aturdida, exaltada y temerosa.
La vemos disfrutar en cada encuentro rendida al rubor que la conecta con su feminidad y con su niña e intentando gestionar algo tan complicado como la intensidad desbordante.
Resulta que la expansión energética a la que el sexo conduce ilumina las propias tinieblas de la mujer, no es que alumbre lo feo, pero sí lo oculto, lo que de sí aún desconoce. La luz del encuentro te lleva a dar un paso de conciencia y esto al principio perturba, y la persona necesita un poco de calma para entender qué cimientos se le removieron, y de qué modo y poder reubicar su propio reajuste.

La chica es activada por un torrente emocional que la desborda y la confunde. Y el hombre, que temeroso de  la intensidad y el caos normalmente siente ganas de huir en lugar de ayudar simplemente contagiando la paz y calma que se le supone a la supuesta firmeza estable de la energía masculina en la que la mujer abierta, dispuesta y conocedora de los torbellinos emocionales puede encontrar el cobijo para su reconstrucción.

Luego esta el tema del trauma nuclear que activa un dolor insoportable ante el rechazo o el abandono, y la amalgama caótica y confusa que este dolor desencadena y que hace desde dentro minimizar lo demás y por lo tanto desde fuera aparentar locura.

Estamos ante un estudio  valioso del resultado de la pirólisis que el amor y sus encuentros provocan en el universo exclusivo de cada ser humano.




Lejos del mundanal ruido


Me encanta la sonrisa de esta chica, y como parece escapársele sin querer.
Despierta el interés de los nobles, como no podría ser de otra manera.
Con valor, frescura, educación y encanto para enfrentarse a todo es agradable verla sorteando cada pequeño problema.

Las mujeres maravillosas tienen el poder de hacernos soñar, con todas sus consecuencias. Con todos los vuelos y los trompazos.
Las mujeres maravillosas nos enternecen y nos impulsan a ser mejores.
Las mujeres maravillosas siempre nos defraudan cuando eligen novio porque no saben lo maravillosas que son.

Me ha gustado esta película, sus colores y su elegancia.

También es un manual para recordar una vez mas pero con ejemplos muy gráficos que la mujer habita el océano del sentir, y que aprecia la fortaleza, el ímpetu y la valentía, y desprecia la excesiva templanza, el excesivo respeto, la excesiva distancia, la excesiva seriedad, el excesivo lameculismo, la excesiva idolatría, la excesiva lógica y el excesivo aburrimiento.
Y claro, es difícil a veces estar ante una mujer maravillosa y no dejarse perturbar hasta el punto de convertirte en un gilipollas.
O de sacar restos de un animal herido al perder la razón, si uno no ha jugado lo suficiente con su sombra como para dejar de tomar tan en serio su propia oscuridad olvidando lo que es en verdad: un reflejo del pasado cuyo miedo cristalizó lo opaco que no nos quisimos ver.

Pero eso quieren las mujeres maravillosas, a alguien que este a su altura, que vea al demonio y al ángel, a la serpiente y a la luz que habita en su creación. Que las mire a los ojos como quien se asoma al balcón del mundo.

Que no les pida lo imposible de traducir a la mente aquello que no les cabe en el pecho.

La película es entretenida de ver, aunque resulte poco creíble que su relación con el lobo no le deje mas secuelas de todo tipo.